AY GRANADAS... QUE DAIS LA VIDA...
AY GRANADAS... QUE LA PODEIS QUITAR...
GRANADAS... EN LA QUE PASAN LAS VIDAS...
AY GRANADA... EN ESTAS TIERRAS...
Pelícano 2010
Hemos pasado este verano, unos dias geniales en familia. Alquilamos una casa de colonias, cerca de casa. Mis padres, mis hermanos, nosotros y todos los mequetrefes. Alquilar este tipo de casa sale muy bien de precio y nos lo podemos permitir. Pasamos allí un fin de semana largo, de viernes a martes. Es la mejor idea que se nos ocurrió hace unos cuatro años más o menos, cuando no sabiamos dónde celebrar los cumpleaños de tantos niños. De momento lo vamos llevando muy bien. Es una buena forma de relacionarnos, de conocernos mejor, de estar unidos, y sobre todo, de hacer felices a nuestros padres con esos recuerdos, y a nuestros hijos, para que luego de mayores, puedan contar esas aventuras, que de otro modo, no podrían ser.
L'any passat em van proposar de afegir-me al grup de grallers i gralleres del meu poble. Es una tradició catalana acompanyar als gegants amb el so dels tabals, caixes i gralles en el recorregut de diferents pobles quan hi ha una festa tradicional o cultural. A Campdevànol feia anys que no hi havia un grup de grallers fins que fa uns deu anys la cosa es va animar, i fan la seva gresca. Normalment surten en les festes majors del pobles, en les trobades de gegants, cercaviles, al mercat dels vàndals i en la desfilada de La Gala.
No sé si he contado alguna vez que en mis mejores años de juventud y unos cuantos más tuve mis peores experiencias y pasé hasta el momento los más duros años de mi vida, estaba enganchada a la heroína, al cannabis, a la marihuana, a la cocaína, tomaba alcohol con mucha frecuencia de manera inmoderada y todo lo que ello conlleva a tener una mala vida que se dice. Por mi gran voluntad y ayuda de mi familia, me di cuenta con los años que había tomado el camino equivocado, que no había aprendido nada más que a sufrir, aunque reconozco que la decisión la tome yo y no culpo a nadie, cuando eres adolescente no te das cuenta que en la calle te están esperando los buitres, que están al hacecho los lobos y que de noche todos los gatos son pardos!, que bien, que bonito y que plácido es sentirte distante del mundo real, sin responsabilidad alguna, sin aparentemente tener problemas, sin apreciar lo bueno de la vida. Todo ese mundo es una farsa, un engaño y un mal vivir cuando no puedes salir de sus garras y con el recuerdo de much@s de mis compañer@s y amig@s que se fueron quedando por el camino sin tener apenas treinta años, vuelvo a tener estos días el corazón destrozado, el alma en pena. 


Ayer tarde, estaba preparando merienda para los peques, y había salido al balcón con la jaula de Pichy y Popó como hago muchas veces para que les toque el solecillo, hacía un poco de aire, pero no me resultó molesto para ellos, casi cada día que hay solete salen un rato, además de la buena vista que hay desde la balconada, oyen a sus otros compañeros trinar. Los peques estaban merendando y mientras lo hacen miran un rato los dibujos, así también descansan del la labor escolar y desconectan, luego juegan un rato o bien salen a la plaza con los otros amig@s a jugar, ayer no fué el caso, pues abrí la puerta de otro balcón para tender ropa y de repente los peques...


